Portagonista de la semana: Proyecto APANOT

Portagonista de la semana: Proyecto APANOT
Refugio APANOT Tenerife

viernes, 12 de octubre de 2012

CHAGA, todo esfuerzo tiene su recompensa

Naciste en un campo de lechugas, tu mami os escondió en un cueva para que nadie os pudiera hacer daño a ti y a tus hermanos. A pesar de llevar mucho tiempo detrás de Chugui (tu mami), nunca se dejó coger. Pero pronto supo que si cedía, sus pequeños sobrevivirían, así que un día, después de muchos intentos se dejó coger por Karmen. Pero para su sorpresa la guió hasta la cueva donde estabais tú y tus hermanos. Recordamos que Vida, una pastora alemana, mami de dos cachorros os acogió a todos y os dio de comer cuando Chugui estaba tan flaquita.

Creciste junto a ella, jamás la perdías de vista, hasta el día que ella fue adoptada y tu te quedaste, con tu mirada perdida, con tus orejitas dispares...

Has tenido montones de compañeros, siempre te has portado genial con todos, pero siempre sumida en tus miedos, sin salir de tu jaula por si acaso se moviera de sitio y no supieras volver. Así no conseguiríamos que tu también probaras el sabor de la adopción y de la familia. 

Fueron unos comienzos difíciles, pero pronto supiste cogerle el gustillo a los paseos. Tu cara cambiaba, tus orejotas siempre alerta se relajaban, cada día que pasaba recibías con mayor felicidad ese momento compartido. Sólo había que entenderte, darte tu espacio, tener un poco de paciencia y dejarse llevar para sacar lo mejor de ti. Así ha sido, muchas son las personas que por fin han paseado contigo desde aquel día que se decidió que tu también podrías, muchos han disfrutado tu timidez y han aprendido a quererte, a ver la ternura y la delicadeza de cada caricia. 

Sin duda has sido un gran reto y un gran logro, aún queda mucho camino, pero a partir de ahora, ya no estarás sola. Hay quien ha decidido dedicarte todo y más para que seas completamente feliz. Te echaremos de menos, seríamos locos si no fuera así pero ahora toca ser feliz, muy feliz!

Siempre que cerremos los ojos recordaremos la brisa marina, sentiremos una paz interior y sonreiremos sin que nadie lo entienda, será nuestro momento. Te queremos rubia! Te quiero vainilla.

Gracias Laura A. por darle la mejor oportunidad de su vida.