¿QUIÉNES SOMOS?

APANOT es una asociación sin ánimo de lucro que se dedica a la recogida, rehabilitación y reinserción de animales abandonados o maltratados, entre otras labores, en el municipio de Icod de los Vinos, Tenerife.

Llevamos más de 20 años desempeñando esta labor afincados en Llanito Perera. Un enclave natural con un paisaje privilegiado que nos permite disfrutar la de naturaleza en compañía de nuestros peludos

Nuestra asociación se compone íntegramente de gente voluntaria que dedica su tiempo libre, ilusión y esfuerzo para sacar a estos animales adelante. Colaborando de manera activa en este y otros proyectos de protección animal.

Contamos alrededor de 150 animales entre perros y gatos en nuestras instalaciones siendo un “Refugio Sacrificio Cero”. Ningún animal que entre en nuestras instalaciones será sacrificado bajo ningún concepto a no ser que, un veterinario o un etólogo lo determine por causas de fuerza mayor.



CONDICIONES DE ADOPCIÓN

PROTOCOLO DE ADOPCIÓN En nuestro refugio buscamos adopciones responsables que garanticen el bienestar de cada animal. Para ello seguimos el siguiente protocolo:

1. Cuestionario de pre-adopción El primer paso para adoptar es completar un cuestionario de pre-adopción. Este nos permite conocer mejor a la familia interesada y asegurarnos de que el animal se adapta a su estilo de vida y entorno.

2. Donativo de adopción Para formalizar la adopción se solicita un donativo de 100€. Este importe se destina a cubrir parte de los gastos veterinarios del animal, incluyendo su entrega vacunado e identificado, y nos ayuda a seguir manteniendo y cuidando a los animales que continúan en el refugio.

3. Contrato de adopción Todas las adopciones se formalizan mediante un contrato de adopción, en el que el adoptante se compromete a:

Proporcionar al animal los cuidados básicos diarios.

Garantizar los cuidados veterinarios necesarios a lo largo de su vida.

Velar por su bienestar y seguridad.

Podrás leer el contrato sin ningún compromiso.

Y no, no damos perros de guardia o finca para cuidar instalaciones, mucho menos para el uso de cacería.

4. Seguimiento del animal El adoptante acepta que se realice un seguimiento de la adopción. Algún voluntario del refugio podrá ponerse en contacto para saber cómo se encuentra el animal. También se agradece que la familia adoptante nos envíe mensajes o fotos para actualizarnos sobre cómo va el nuevo miembro de la familia.

5. Esterilización obligatoria La esterilización es un requisito no negociable.

Si el animal es adulto, se entregará ya esterilizado.

Si se trata de un cachorro, el adoptante se compromete a ponerse en contacto con el refugio cuando el animal alcance la edad adecuada para la esterilización.

El coste de la esterilización está incluido dentro del donativo de adopción y del contrato.

Si tienes dudas, puedes enviarnos un mensaje y prometemos responderte lo antes posible.


VITO, ¡adoptado!

VITO llegó a APANOT en agosto de 2011. Lo habían dejado atado en el árbol que está por fuera de la protectora, junto a su compañera de fatigas, Susi, físicamente parecida a él pero totalmente blanca, y de las mismas dimensiones.

De tamaño extra grande y con un corazón directamente proporcional a su corpulencia, VITO estuvo poco tiempo en un jaulón, ya que su extraordinario equilibrio, su carácter impecable y sus dotes para defender y proteger a todos sus compis, enseguida saltaron a la vista. Así que pronto gozó del privilegio de vivir suelto, y los jaulones los veía desde fuera. Su misión, velar por todos los peludos de APANOT.

Pero el papel de VITO en el refugio iba mucho más allá de ser simplemente el mejor cuidador. Él se ganó el premio al mejor padre, al mejor abuelo, al mejor amigo, al mejor hermano, ¡al mejor! Compartía ratos con grandes, con pequeños y con cachorros, pero especialmente con su gran amigo y compañero fiel, Hércules.

VITO no era el favorito de nadie, simplemente porque VITO era el favorito de todos... El que nos daba la bienvenida, el que nos despedía, el que compartía con nosotros todo, y el que se comía los codos de nuestros bocatas. El que había aprendido solito a ser obediente, a sentarse, a esperar su turno y a colarse en el corazón de absolutamente todos nosotros. Era perfecto porque sí, desde siempre, sin habérselo enseñado.

VITO ya feliz en su casa
Hoy, en la jornada de voluntariado, APANOT amaneció sin VITO. El vacío se respiraba en el ambiente, y es que VITO ocupaba demasiado... Un espacio que posiblemente nadie ya pueda llenar, y que ahí quedará para siempre en forma de momentos, de recuerdos.

Y aquí, mientras nosotros hablamos de vacíos y de huecos, VITO está repochado de lo más feliz en su casa, en su hermosa terraza, rodeado de un gigantesco jardín, de más hermanitos perrunos y gatunos, y hasta de aves. VITO se nos queda cerquita del refugio, con una fantástica familia alemana amante de los animales, donde el respeto hacia los peludos es una lección que no necesitan aprender, porque les viene de serie y les nace del corazón.

Echar de menos es inevitable, pero jamás debemos olvidar que la lucha por su bienestar acaba justo así, y que ésta es la recompensa a todo el esfuerzo que Karmen, Nils, los voluntarios y todos los seguidores de APANOT realizan cada día con tanto empeño, ganas e ilusión.

Y nos despedimos del emblema de APANOT contentos, porque los finales como éste son un gigantesco impulso para continuar.

¡A SER FELIZ!