Portagonista de la semana: Proyecto APANOT

Portagonista de la semana: Proyecto APANOT
Refugio APANOT Tenerife

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Vivir con miedo no es vivir

Instalaciones donde se encontraban los perros.

Una vez más tenemos que hacernos cargos de las desgracias que otros no son capaces de ver, algo que para nosotros es pura lógica para otros es impensable...


Desde el centro de Icod nos llega esta noticia, por desgracia, bastante común últimamente.

En pésimas condiciones se encuentran nueve perros enjaulados por la zona del Drago,  la peor parte se la llevan cinco de esos perros los cuales viven en la jaula más pequeña, en la cual desembocan todos los excrementos de las jaulas restantes.


Los cachorros no son capaces de estar
en sitios abiertos al no sentirse seguros.
En ella viven una madre y sus cuatro cachorros, describir el estado de estos perros es casi imposible de decir con palabras. Su estado de pánico al ver a cualquier ser humano es tal que acaban apiñados los unos encima de los otros intentando no mirarte, rezando para que no te acerques y los dejes en paz. Estos perros se han criado en una jaula de apenas un metro cuadrado de espacio, sin contacto humano, sin salir, rodeados de sus propios excrementos, sin aseo y cuidados veterinarios, su comida repleta de ratones y gusanos...


El estado de pánico de estos perros es excesivamente elevado
El dueño de estas "instalaciones" ha cedido los cuatro cachorros a Apanot, al parecer el resto de los perros quiere quedárselos y supuestamente se compromete a limpiarlos, cuidarlos y soltarlos pero, ¿acaso esto era vida antes? ¿quién dice que esta situación cambiará?. Por el momento los otros 5 perros restantes siguen bajo su custodia y, exceptuando  la madre de los cachorros, los demás son bastante sociables, las personas que han logrado "razonar" con esta persona siguen estando pendientes del caso y esperemos poder arreglarlo vía legal. Aunque la situación es insostenible en el refugio en este momento, no somos capaces de dejarlos ni un minuto más allí.


Mientras tanto, a nuestros cuatro nuevos inquilinos les queda un duro y largo camino de rehabilitación y sociabilización. De momento no podemos presentárselos, dejemosles tiempo para que puedan hacerlo ellos mismos, al menos el infierno de aquel lugar terminó y esperamos que como muchos otros lo hicieron, ellos sean capaces de olvidar y comenzar una nueva vida.


Bienvenidos peques.