Portagonista de la semana: Proyecto APANOT

Portagonista de la semana: Proyecto APANOT
Refugio APANOT Tenerife

lunes, 20 de enero de 2014

Hasta luego RANCHO

"RANCHO". Amadrinado por
Teresa Sarmiento Eugenio y por Mónica Guillama.

Este 2014 empieza con mucha lluvia, sencillamente porque en el cielo no paran de llorar porque nos está resultando un poco duro dar el primer empujón. 

Tan sólo tres meses, menos de cien días para conseguirlo, tan sólo veinticinco domingos para enamorarnos de ti nos hicieron falta, pero en tan sólo unos días te perdimos. Desgraciadamente no conocemos tu historia más atrás de aquel 8 de septiembre, cuando te cruzaste delante del coche indicado para al menos no irte de este mundo solo. Nada más abrir la puerta y preguntarte irónicamente si estabas solo, ya estaba sentado como un apanotero más, deseando comerte el mundo desde el sillón de atrás mientras subíamos al refugio. Ya eras mayor, no te habían dado una vida digna y eso se notaba en tu cuerpecito y en tus ojos, lo más adorable de todo es que te daba igual, nos sonreías y movías el rabito como si fuéramos "lo más" para ti, como si nada hubieras pasado...

Nos llegaste muy hondo "Ranchito" (como todos te llamábamos), siempre a nuestros pies en cada paseo, en nuestro regazo desde que decidíamos sentarnos para disfrutar de una buena dosis de mimos, sin buscar problemas, tan sólo querías ser el centro de algo, un minuto, un instante... Se nos hacen muy duros los paseos sin ti, los mini PLY sin tu sonrisa perruna, cada imagen y tu carita siempre al fondo.

A veces antes de lo que queremos y algunos peor de lo que nos gustaría. En este caso tu salud se resintió y aunque quisimos hacer todo lo posible, te quedarías en este 2014, por suerte con un "hasta luego" con tu familia apanotera, por desgracia sin una familia definitiva de la que disfrutar algunos años más. Gracias RANCHO por permitirnos pasar unos momentos inolvidables contigo, por dedicarnos lo mejor de ti sin ningún tipo de rencor, porque algún día nos veremos, (¡prometido!) y como siempre con los bolsillos cargados de chucherías para nuestro paseos domingueros.

¡Hasta luego Ranchito!