Portagonista de la semana: Proyecto APANOT

Portagonista de la semana: Proyecto APANOT
Refugio APANOT Tenerife

viernes, 28 de febrero de 2014

CULTI, ¡adoptado!

“CULTI”, amadrinado por Tete Montelongo, Mensa Benítez, Alejandra Miani y por David Cordero Rosales.

CULTI llegó a APANOT en estado de shock
CULTI llegó a APANOT el 10 de junio de 2013, lo habían encontrado abandonado junto a la Casa de La Cultura en la zona de la Florida (¡qué ironía, abandonado en la Casa de La Cultura!), llevaba allí varios días, sin moverse, hecho un ovillo. 

Llegó en estado de shock, CULTI es demasiado dulce, tierno y frágil como para sufrir un abandono, y de hecho el tiró la toalla, pero nosotros no, así que tras unos días envuelto en una manta calentita, una comida especialmente sabrosa y muchas atenciones, fue saliendo de ese hoyo… muy poco a poco… durante las primeras semanas no quería salir a pasear, cuando te acercabas a acariciarle se quedaba paralizado, el terror no le dejaba vivir y, por muchos esfuerzos que se hagan, por mucho cuidado que se tenga, por muchas atenciones personalizadas, un refugio no es el mejor sitio para que un peludo como CULTI vuelva a ser como seguro que algún día fue, por ello se hizo un llamamiento para conseguir que saliera del refu.



El día 21 de junio, Paqui, adoptante de Perla, decidió darle esa oportunidad que CULTI merecía, se lo llevaría en régimen de acogida para conseguir así romper esa barrera de miedo que le aislaba del mundo. Su mami de acogida, y una de sus madrinas, Tete, nos tuvieron puntualmente informados de todos sus progresos, comenzó tímidamente a mover el rabito, aprendió las normas básicas de convivencia en una familia, empezó a disfrutar de los paseos, se fue animando y terminó corriendo como un loco por el parque… ese muro se rompió y apareció un perro dulce, mimoso, juguetón… un peludo feliz.

Hace dos semanas APANOT dedicó los siete días a los perros que están en acogida y surgió el milagro, el día dedicado a CULTI tuvo los efectos deseados y Mary mandó un correo interesándose por él, Paqui llevó a CULTI para que lo conocieran y, obviamente se enamoraron. Así que, desde ayer, nuestro pequeño suricato vive en Playa Paraiso donde seguro que será inmensamente feliz, y esa felicidad es de las que se contagian.


CULTI, ¡a ser feliz!