STANISLAO

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Refugio APANOT Tenerife

martes, 11 de febrero de 2014

La segunda: DRAFI

Queridos amigos de APANOT:

Hace unos 6 meses que partí del refugio rumbo a mi casa de acogida. Recuerdo que las primeras semanas estaba más inquieta de lo normal, pero es que todo era nuevo para mi y la curiosidad me puede. Aún así, la adaptación fue rápida, pero es que a lo bueno… Aprendí unas normas de convivencia y poco a poco conseguí que mi compañero de batallas, Tango (antes Juan), me aceptase.

La vida familiar es algo que desconocía y que le deseo a todos los de mi especie. Es importante sentir el calor de todos los de casa y me encargo de pasar algún momento del día con cada uno de ellos. Cuento con la comodidad de una cama grande que comparto sin inconvenientes con mi hermanito, me alimento de lujo dos veces al día, salgo de paseo todos los días con amigos,…

Mi comportamiento es fantástico, desde un principio hice mis necesidades fuera de casa y salvo en alguna ocasión muy remota no he hecho trastadas. Cuanto con hábitos de salir por la mañana y por la tarde-noche, pero si me surge un apretón me verás un poco inquieta cerca de la puerta. Soy una dama y no me pierdo en ladridos por mucho que los escuche en casa. Me llevo muy bien con perros y gatos, acostumbro a salir con 4 perros más (Tango, Kim, Sugar y el abuelito Lorki) y a estar con 2 gatos (Floyd y Salem). En casa está Debra, una conejita a la que desde el primer momento que así me lo hicieron ver, respeté y entendí que era uno más de la familia.

En los paseos disfruto mucho y juego sin inconvenientes con los amigos que me encuentre. Normalmente me sueltan en una zona controlada y no hay problema alguno de que me marche lejos; puede que me despiste un poco, pero con solo escuchar mi nombre regreso al lado de mi papi de acogida. 

Poco queda ya de la podenca que llegaba al refugio con la marca de la cadena en el cuello, con la dureza enorme que se formó bajo mi pecho de estar tirada sobre cemento, de las heridas, de la filaria, de los ojos malitos, de la trufa seca,… Hoy soy, a mis 9 años recién cumplidos, una modelito bellísima, joven y renovada. Tengo un pelo suave y estoy en plena forma para jugar con los compañeros.

En casa me conocen como la podenquita amor porque siempre estoy pendiente de ellos y dando besitos. Muchas veces se preguntan como soy así de cariñosa a pesar de la mala vida que llevé antes de que me dejasen abandonada y me rescatase APANOT. El pasado no fue fácil, pero la vida me ha dado otra oportunidad y me he propuesto devolverle el favor dando felicidad. Puedo decir que entre mis logros en mi familia de acogida se encuentra el de hacer de Tango un chico más sociable y cariñoso. 

Con todo esto, tengo que decir que por uno u otro motivo, en este tiempo que llevo de acogida nadie se ha interesado en mi como posibles papis de adopción. Los requisitos son simples: ser una familia responsable y dispuesta a devolverme todo el amor que yo estoy segura les puedo aportar.

Sin más, me despido por ahora agradeciéndole a APANOT por salvarme la vida y esperando a que entre todos podamos encontrar mi hogar definitivo.


Un abrazo enorme, Drafi.