Portagonista de la semana: Proyecto APANOT

Portagonista de la semana: Proyecto APANOT
Refugio APANOT Tenerife

martes, 4 de noviembre de 2014

Bienvenida CAÑA

"CAÑA". NO TIENE PADRINOS.

Aprovechando la festividad del sábado, un grupo de nuestros voluntarios decidieron hacer una excursión por el Teide con sus perros, a la hora de recoger e irse, cuando llegaron a los coches empezó la odisea...

Dando vueltas  por el aparcamiento del parador rondaban dos podencas en busca de comida y agua. Mientras los chicos dejaban a los perros en el coche, cogían provisiones y algunas correas para intentar atraer a las curiosas, ellas no se daban cuenta del peligro de ocasionaban cruzando la carretera a cada momento.

CAÑA ya se encuentra sana y salva en Apanot
Después de más de una hora, dándoles de comer e intentado cogerlas, en un segundo de suerte, CAÑA pudo ser atrapada unos segundos antes de que saliera a la carretera justo cuando había varios coches y fuera atropellada. No fue tarea fácil, ya que nuestra podenquita estaba muerta de miedo y estuvo peleando durante más de media hora hasta que por fin se rindió y pudimos ponerle un bozal y subirla al coche para seguridad de todos.



De momento se encuentra bastante miedosa y reticente a las personas aunque tiene bastante apetito y se muestra curiosa cuando andas un poco despistado.


Con una notable desnutrición, problemas de piel y un collar "a la última moda" de cazador compuesto por una cadena de acero, CAÑA se recupera favorablemente en el refugio.


Por desgracia los otros dos podencos no pudieron ser rescatados y sigue pasando frío y hambre.


Acaba la temporada de caza y este es el atractivo que nos espera durante varios meses, de hecho hasta los mismos turistas nos fotografiaban atónitos ante la penosa situación en la que se vieron envueltos nuestros voluntarios.

Tu has tenido suerte y te daremos el tiempo que haga falta para que pierdas el miedo, estate tranquila pelirroja, que lo bueno no ha hecho más que empezar.

¡Bienvenida CAÑA!

Después de dos horas CAÑA entendió que no queríamos hacerle daño y se dejó vencer.