BRUCE Y TIVA...¡¡¡Adoptados!!!

"BRUCE". Amadrinado por Carla Rodríguez.
"TIVA". Amadrinada por Carla González.

"LO IMPOSIBLE SOLO TARDA UN POCO MÁS".

Sí, estarás cansado de que utilicemos esta frase pero, la vida no deja de demostrarnos que tenemos que llevar esta máxima por bandera.

Si lees de vez en cuando nuestras publicaciones, estamos seguros de que conoces a BRUCE. Un precioso perrito que llegó a nosotros con solo 6 meses, no sabíamos nada de su vida anterior pero, te aseguramos que no fue fácil. A su corta edad, BRUCE llegó arrastrando muchos miedos que hicieron que tuviera que pasar un tiempo con un adiestrador.

Pero BRUCE tenía mucho que demostrar. De vuelta al refugio y siguiendo las pautas recomendadas, el orejotas más guapo consiguió cautivar a una de nuestras voluntarias y juntos empezaron un nuevo camino en el que aprenderían y se conocerían a la perfección.

BRUCE cada día nos sorprendía más, aprendiendo nuevas cosas, haciendo amigos por el camino...

Pero una nueva piedra se pondría en el camino y la ansiedad sería la protagonista.

BRUCE no soportaba la vida encerrado en una jaula, demasiadas horas de espera para su rato de paseo semanal, demasiado tiempo perdido con tantas cosas por vivir.

Nos pusimos manos a la obra, BRUCE fue el protagonista de muchas publicaciones, varias semanas siendo el centro de atención, estamos seguro que su nombre ya era conocido por muchos, pero nadie se interesaba por él.

La situación le superó y llegó el momento que BRUCE decidió escapar de su jaula pasando cinco días vagando por el monte hasta que decidió reencontrarse con nosotros durante los paseos.

Lo estaba pidiendo a gritos y no podíamos defraudarle, sabíamos que BRUCE necesitaba una persona especial, pero sabíamos que esa persona tenía que llegar.
Y así fue, en nuestro último aliento, cuando ya empezábamos a perder las fuerzas...Aquel domingo llegó Jorge con una gran presentación: "quiero conocer a BRUCE" y consiguió que nos diera un vuelvo el corazón.

BRUCE es un perro especial, pocas personas tienen la capacidad de ver más allá de ese enorme cuerpo desbordante de ansiedad, pero tuvo la suerte de dar con una persona tan especial como él y fue entonces cuando empezó una bonita historia. Juntos compartirían largos paseos por el monte hasta que llegara el deseado día de dejar esa jaula.

Pero nuestro peludo no iba a poner las cosas tan fáciles y una nueva escapada protagonizaría su llegada. BRUCE decidió comenzar su nueva vida dándose una larga escapada por el monte. Pero, tras dedicar la Semana Santa a su búsqueda, llegaría el milagro en el que TIVA sería una pata fundamental.

Tras varios días de búsqueda infructuosa, decidimos poner toda la carne en el asador y unir a la gran compañera de BRUCE a la misión y fue todo un acierto.

BRUCE decidió volver y esta servidora te puede decir que el momento de ese reencuentro fue mágico, uno de esos momentos que recuerdas de por vida.

Está claro que con esta magia llegaría otra importante decisión: BRUCE y TIVA no se podían separar.


Y aquí nace esta historia de tres, una historia en la que quedan muchos capítulos por escribir, muchas cosas que aprender y grandes sonrisas por regalar.

BRUCE, ese perro con alma de cachorro en cuerpo XXL al que parecía que nunca llegaría la oportunidad. TIVA, una perrita sencillamente perfecta en la que nadie daba una oportunidad por ser demasiado grande. Ahora son felices, tienen un hogar y nosotros no podemos más que disfrutar con cada una de sus historias. Porque esto sí que es un gran final feliz.

BRUCE todavía tienen muchas cosas que aprender, muchos miedos que superar pero tiene a su lado los ingredientes perfectos para hacerlo: TIVA y Jorge son sus pilares.

Hoy te damos las gracias, Jorge. Por saber mirar más allá, por tu paciencia, tu cariño y tu compresión y, sobre todo, por no darte por vencido. Sabemos que tienes a tu lado las mejores de las recompensas.

Solo nos queda desearos una larga y bonita vida juntos ¡¡qué seaís inmensamente felices!!


¿QUIÉNES SOMOS?

¿QUIÉNES SOMOS?

APANOT es una asociación sin ánimo de lucro que se dedica a la recogida, rehabilitación y reinserción de animales abandonados o maltratados, entre otras labores, en el municipio de Icod de los Vinos, Tenerife.

Llevamos más de 20 años desempeñando esta labor y los últimos 10, afincados en Llanito Perera. Un enclave natural con un paisaje privilegiado que nos permite disfrutar la de naturaleza en compañía de nuestros peludos

Nuestra asociación se compone íntegramente de gente voluntaria que dedica su tiempo libre, ilusión y esfuerzo para sacar este proyecto adelante. Colaborando de manera activa en este y otros proyectos de protección animal.

Contamos con más de 100 perros y 50 gatos en nuestras instalaciones siendo un “Refugio Sacrificio Cero”. Ningún animal que entre en nuestras instalaciones será sacrificado bajo ningún concepto a no ser que, un veterinario o un etólogo lo determine por causas de fuerza mayor.


¿CÓMO AYUDAR?

SER VOLUNTARIO: Si eres amante de los animales, te invitamos a venir a nuestro refugio a colaborar. Cada domingo un grupo de voluntarios se reúne para subir desde las 11:00 a.m. hasta las 16:00 p.m. aproximadamente. Nuestros amigos de cuatro patas necesitan paseos, muchos mimos y cuidados. ¡Siempre hay muchas cosas que hacer! Puedes ayudarnos a bañarlos, a peinarlos, a limpiar sus jaulones, a sacarles fotos para difundirles, o a correr y jugar con ellos. Las puertas de APANOT están abiertas a todo el mundo, y nuestros amigos son los que más disfrutan con las visitas. Pasar un día con ellos es algo inolvidable... ¡Anímate y ven a conocerlos!

APADRINA: por tan sólo 6€/mes apadrinar a uno de nuestros peludos. Con ese dinero estarás colaborando con su alimentación y con sus gastos veterinarios, y además te mantendremos informado sobre su evolución. Podrás venir cuando quieras a conocer a tu ahijado, a pasearle y a jugar con él. Anímate a apadrinar; para nosotros 6 euros no es mucho, pero para ellos lo es todo.

CASA DE ACOGIDA: Si quieres ayudar, pero no puedes adoptar, ser casa de acogida es la mejor opción. En el refugio siempre hay peludos que necesitan más atención que otros, que se adaptan peor a vivir en un jaulón, que son demasiado pequeños y débiles, que están muy tristes, muy mayores o recuperándose de alguna enfermedad u operación. Nuestras instalaciones no nos permiten disponer de un espacio habilitado para estos casos especiales, por lo que necesitamos gente que esté dispuesta a prestarse como casa de acogida hasta encontrar un hogar definitivo.

ADOPTA: sólo en España se abandonan al año unos 200.000 animales. A pesar de esta desorbitada cifra, criadores y particulares siguen fabricando seres vivos de forma descontrolada, que la mayoría de las veces terminan en la calle o, en el mejor de los casos, en los jaulones de perreras o refugios, así que la adopción es la mejor forma de darles una segunda oportunidad. Ten en cuenta que los peludos de APANOT están acostumbrados a pasear con correas y al contacto humano, por lo que su adaptación a un hogar será relativamente rápida. Evitar el abandono es de vital importancia, por eso es fundamental comprender la responsabilidad que supone tener un perro antes de adquirirlo.

DONATIVO: en APANOT subsistimos gracias a los donativos, ya que no contamos apenas con ayudas regulares. Nuestro refugio está en una situación precaria, así que, si quieres colaborar con nosotros, estaremos encantados de recibir ayuda. Si prefieres, puedes colaborar donando comida para los animales (piensos, latas...), correas, camitas, casetas, champú, cepillos... en fin, ¡todo lo que una mascota necesita! Puedes traerlo tú mismo al refugio o, si te queda un poco lejos, envíanos un mail a apanotenerife@hotmail.com, y enseguida nos pondremos en contacto contigo.

LEER ANTES DE ADOPTAR

Desde el refugio APANOT te rogamos que, si quieres tener un animal de compañía, en vez de ir a comprarlo a una tienda o un criadero mejor te vayas a un refugio o a una perrera y lo adoptes. En estos sitios hay perros y gatos de todas las edades, y también de pura raza (los abandonan y maltratan igual, después de haber pagado por ellos), si es que te empeñas en este punto. Pero pagar por un animal, hoy en día, no es necesario. Mejor ahorra ese dinero para invertirlo en lo que él necesita, no en comprarlo.

De todas formas, hay algunas preguntas que debes hacerte antes:

¿Por qué quieres un animal de compañía? Parece mentira que tan poca gente se haga esta pregunta "antes de". No hay error más grande que adoptar un animal sólo "porque lo piden los niños" u otros motivos igual de irresponsables. Hay que tener en cuenta lo gordo: el gasto que supone en dinero y tiempo, las preocupaciones, el atenderlo debidamente en todos los aspectos (físicos y psicológicos), y el hecho de que viven entre 10 y 20 años. Has leído bien, muy bien. Plantéate el tema como "un gran marrón" que se te viene encima, y a partir de ahí busca las razones que te puedan llevar a decir que sí. Es lo mejor, sobre todo para el animal.

¿Tienes tiempo para él? Los animales de compañía son para acompañarnos y para estar acompañados, de ahí el nombre, "de compañía" (pero mutua). Por tanto, estar cansado, enfadado, etc. no sirve como excusa. Hay que atenderlos, ponerles la comida y el agua, sacarlos (si son perros), llevarlos a hacer ejercicio, pasar un rato con ellos... y eso cada día, durante todos "sus" días. Mira bien tu agenda de los próximos años o tu rutina diaria antes de coger al animal, porque acabará en un refugio (con suerte) cuando te agobies. La frase "no podemos atenderle debidamente" es tan habitual como lamentable, y es la coletilla favorita del 70% de los intentos de abandono.

¿Puedes mantenerlo? No te pienses que el animal se sustenta del aire, y que sencillamente "está" ahí. Mantener a un animal de compañía cuesta dinero, no tanto para tener que pedir un crédito bancario, pero sí lo suficiente como para que se incluya en la partida de gastos fijos de la casa: Gastos seguros: microchip, censo, alimentación, vacunas, correas y collares, esterilización (este gasto te lo sueles ahorrar si lo adoptas en un refugio), juguetes, elementos de higiene, desparasitadores (interno y externo). Gastos posibles: adiestramiento, atención veterinaria por accidente o enfermedad, residencia, etc

¿Te ves capaz de afrontar cualquier problema? Volviendo a que el animal no se limita a "existir" ahí, se presentarán una serie de incidentes relacionados con él que debes estar dispuesto a asumir: que un día vuelva a casa lleno de pulgas, que destroce algún mueble si no está educado, emergencias de salud, etc. Como no eres de "esos" que de inmediato despachan al animal a la calle, carretera, perrera o vida eterna, si no has tenido perro o gato antes, debes informarte lo mejor posible sobre estas cosas. Por cierto, por si no lo sabes, y porque hay quien ha abandonado un animal por uno de estos dos motivos, te informamos de que: Suelen hacer caca una vez al día, no una vez a la semana. Sueltan pelo (menos los "calvos": Crestado Chino, Peruano Desnudo, Sphinx).

¿Puedes tenerlo donde vives? Un perro viviendo en un jardín o patio, en plan vigilante de seguridad solitario que ve a su dueño una vez al día o a la semana cuando le trae una perola de pienso y un cubo de agua, es un animal condenado a padecer muy graves alteraciones de conducta, y por ello está considerado como maltrato por muchas leyes. Aclarado esto, antes de ir a recoger al animal, e incluso antes de empezar a buscarlo, pregunta si donde vives se admiten animales o si hay alguna restricción al respecto (perros no pero gatos sí, etc.).

¿Tu ritmo de vida es adecuado para este animal? Aquello tan manido de "perro pequeño porque tengo piso pequeño" vale más que lo pongas en el baúl del olvido. El tamaño del animal no es un buen criterio para elegirlo, sólo una variante a considerar, pero no en relación al tamaño de la vivienda. Puedes pensar en un perro muy pequeño, o en un gato, si viajas mucho y quieres asegurarte de que pueda ir en cualquier medio de transporte, pero no "porque vivo en un estudio". Además, hay otra cosa: en general, el perro cuanto más pequeño más movido (y ladrador cuando se agobia), y cuanto más grande más tranquilo y más calladito. Al pequeñajo tendrás que sacarlo a pasear muchas más veces para que se "descongestione". Si va a estar contigo gran parte del día, adopta el que quieras, pero si debe pasar tiempo en casa no mires el peso, mira el "talante". Tú y el perro debéis adaptaros el uno al otro, y lo mejor es empezar con buen pie, que los problemas ya llegarán solos.


¿Es ahora un buen momento? No siempre es un buen momento para asumir la responsabilidad del animal en casa. Y no sólo por motivos económicos, así que piénsalo muy fríamente, porque hay algunas circunstancias que aconsejan esperar un poco: Tienes niños menores de seis años Estás estudiando y vas cambiando de sitios Estás en la Administración, el ejército u otro cuerpo que supone traslados Por tu trabajo ahora viajas mucho Anímicamente no estás en tu mejor momento En casa no hay acuerdo general, o el ambiente familiar no es del todo relajado porque hay problemas en la convivencia… La tenencia responsable también implica el inicio responsable de la convivencia, no lo olvides

¿Ya has pensado en las vacaciones? Si no puedes llevártelo cuando te vas de vacaciones o de fin de semana, piensa que si es un perro no puedes dejarlo sólo en casa (el gato es más "factible"). Cuenta con que familiares o amigos tendrán que hacerse cargo de él, o bien tendrás que pagar una residencia.

¿Vas a ser responsable? Piensa que la ley te obliga a determinadas cosas, y la conciencia a determinadas otras. Legalmente debes necesariamente inscribirlo en el censo de tu ciudad, ponerle el microchip, brindarle la atención veterinaria necesaria y mantenerlo en condiciones dignas (está prohibido tenerlos atados todo el día). En conciencia, debes esterilizarlo y procurarle un ambiente de vida realmente integrado dentro de la familia, darle una dieta sana, facilitar que haga ejercicio físico y simplemente quererlo.